Mi foto
Una persona lógica pero de mente muy desordenada.

15/8/07

De fotógrafos, borracheras y resacas.

Autoretrato de Jaime Barajas.

Jaime Barajas es un fotógrafo colombiano. Vive en Bogotá y realiza trabajos de fotografía de moda y publicidad; es muy bueno utilizando la luz artificial; su especialidad es la fotografía de teatro.
Más allá de ser un gran fotógrafo, él fue la persona más importante en mi vida en Buenos Aires.

Nos conocimos en la escuela. Yo creo que fuimos (y somos) grandes amigos porque por dentro tenemos muchas cosas en común, como el amor por la fotografía, la cerveza, las mujeres y los silencios que guardamos.

Un día me marcó para ir a tomar un par de cervezas a un bar que nos gustaba ir a ambos: Bellagamba. Llegamos alrededor de la media noche y enseguida pedimos un par de botellas de nuestra cerveza preferida: Cerveza Quilmes Oscura.
Más tarde conocimos a un grupo de gente, hombres y mujeres argentinas y colombianas. Había buen ambiente entre todos. Yo me sentía muy acogido por aquello de que era el único mexicano del grupo, y al resto les daba cierta curiosidad por platicar conmigo y preguntarme por muchas cosas de mi país.

De pronto Damián, argentino, dijo; Vos sos mexicano, yo siempre he querido tomar tequila con un mexicano, vamos, yo invito.
Pudiera decir que soy alérgico al tequila, pero dadas las circunstancias no podía negarme a hacerlo. Nos trajeron dos shoots gigantes de un tequila desconocido de octava generación; Una, dos tres, y nos tomamos los primeros tequilas de la noche. Después llegaron los segundos, terceros y cuartos shoots. Al final recuerdo yo estar invitándolos.

Eso es lo último que recuerdo.

Cuando abrí los ojos estaba en mi departamento, tirado en la cama, boca abajo, aún vestido, con una mano en la cara. Eran las 6 de la tarde. Había estado prácticamente inconsciente 12 horas seguidas. No podía levantar la cabeza, mucho menos ponerme de pie. ¿Qué ocurrió?, ¿cómo llegué?, Me percaté que no tenia conmigo la llave del departamento, entonces, ¿cómo fue que pude entrar? Y me volví a quedar dormido.

Horas mas tarde, afortunadamente seguía ahí en cama, inmóvil. Como seguía sin poder ponerme de pie, tuve que gatear para poder ir al baño. Intenté vomitar y no lo logré. Era tanto el mareo y debilidad que quede tirado en el baño; Necesito ayuda médica, pensaba. Si nadie me ayuda voy a morir aquí en menos de 4 horas. Necesito suero.
La idea no me resultaba tan descabellada, al imaginarme el final de mi biografía; Murió de una sobre dosis de alcohol; fue hallado muerto en el séptimo piso de un departamento en Buenos Aires..

Gracias a Dios sólo me volví a quedar dormido, tirado en el baño.

Un par de horas después, el frío del azulejo del baño me obligó a irme a la cama, gateando otra vez. Me recosté.
Perdón por decirlo hasta ahora. Porque quizá los que me lean se pregunten; Vivía solo, si no es así, en dónde estaban las personas con las que compartía aquel departamento. Ok. V
ivía con un par de amigas mexicanas. No sé donde se metieron todo ese día. Las ví ya más noche y ellas me ayudaron a recuperarme llevándome comida a la cama.

Pero mientras no sabía de ellas yo continuaba tirado en la cama en aquel domingo que me parecía el domingo más eterno de la historia de la humanidad.

De pronto sonó mi celular. Era Jaime; Hola; Qué pasa wuevón, cómo estás; Más o menos, qué pasó ayer Jaime, y me empezó a contar todo lo que había sucedido
.

1 comentario:

Benru dijo...

Que rom�ntica manera de morir hub�era sido esa (no por ello deja de ser tr�gica y lo peor, la muerte).

Anoche despert� sudando, inmediatamente recorde una linea de una canci�n "Sailing on a sea of sweat on a stormy night", y por broncas que tengo anoche cre� que me iba a morir. Fue una sensaci�n jam�s sentida al despertar con el coraz�n bombeando tan fuerte que lo pod�as oir, y el p�nico se apodero de mi inmediatamente.

Tom� una silla y me sente junto a la ventana, viendo las luces de la calle hasta que me pasara el... no se si haya sido ataque de p�nico u otra cosa.

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