Mi foto
Una persona lógica pero de mente muy desordenada.

14/8/07

Recordando a Lenny

Lenny. Ph: LG

Hace un poco más de un año, la banda “Cruces” me invitó a realizarles la fotografía para su álbum debut “Somos”: Eran buenos tiempos aquellos: Yo tomaba fotos muy seguido a modelos, edecanes, amigas, a los de Cruces obviamente, y también era responsable de la Fotografía de un catálogo para una estética. Encima de todo estaba a semanas de irme a Argentina a estudiar fotografía de moda. Y claro, Paty a mi lado.

Buscando locaciones para fotografiar a la banda, llamé a una gran amiga: Lenny. Aparte de ser bastante atractiva es muy inteligente. Es una persona de lo más humilde, te regala canciones inolvidables, tiene estilo de vestir, dibujar y de pensar muy fiel a sus creencias e influencias. Es una persona distinta. Recuerdo que la conocí cuando ella me invitó a su casa para ayudarle a grabar mi voz para un proyecto de concientización ecológica que ella organizaba. Platicamos horas. Me alegra haberla conocido. Me alegra que Lenny sea mi amiga. Conocer a Lenny es bueno.

Aquel día le marqué y le pedí que me aconsejara lugares para tomar fotografías. A ella le fascina irse los fines de semana fuera de la ciudad e Morelia, a pueblitos y comunidades indígenas. Va a ver cosas nuevas, a correr por el pasto, sentarse bajo un árbol, echarse un porro, que se yo.
Me comentó de un lugar hacia la salida a mil cumbres. Como a la hora pasé por ella y después por un amigo suyo, Leonel. Media hora más tarde llegamos a lugar que ella decía.

No llevo a una especie de zanja, con una vista espectacular hacia los cerros y montañas oscuras que se veían en el horizonte tapizado de neblina. Hacía frío y el sereno aún no cesaba. Había llovido antes y el pasto estaba mojado. Habia que tener cuidado de no resvalarse. Lo curioso de ahí era una casa abandonada. Era pequeña, de madera, desabitada y muy descuidada. Pero aquello de estar situada en aquel lugar le daba un toque muy especial, como si fuese una casa de cuentos. Era irresistible no esquivar los alambres de púas y meterse a la casita. Era de dos pisos. Había pedazos de madera vieja y húmeda, vidrios, basura, polvo. Estuvimos de ociosos como media hora ahí adentro. Leonel grababa un video con una cámara que llevaba; mientras yo le tomaba fotos a Lenny.

Y cómo no olvidar esa ventana sin vidrio que daba hacia el paisaje.Tomé varias fotografías desde adentro, y esta fue la que más me gustó.


Ph: LG

1 comentario:

Leno dijo...

¡Qué chido Luisito!, ¡qué sorpresa encontrarme aquí!, muchas gracias por recordarme así, aunque hace ya mucho tiempo que no te veo siempre se de tí y se que estas muy bien y me alegra, te mando muchos besos, estarás siempre en mis recuerdos y en mi corazón.